Coronación Emperador Naruhito

Seguimos disfrutando de la maravillosa “Golden Week”, en la que más de la mitad de la población japonesa (y me quedo corta) no sabe qué hacer con tantos días libres.
IMG_5983

Hoy es un día histórico para los nipones; hasta Jimena tiene vacaciones. Es 1 de Mayo y es el día de la coronación del nuevo emperador.

Poseída por esta fiebre que tengo de absorber la cultura japonesa y empaparme de ella, vuelvo a tirar de Nacho y sobre todo de Jimena,  para lanzarnos a la calle y vivir cómo unos japoneses más (bueno nosotros con más efusividad que ellos), la coronación del nuevo emperador.

Esta vez, había más gente, más policía organizando la muchedumbre y, más cámaras de  televisión.

El niño sujeta el cartel con el nombre de la nueva era: Reiwa

La coronación, evidentemente era privada, como la anterior. Igual de corta que la abdicación e igual de sosa. Aparecieron las mismas ofrendas misteriosas para hacer el traspaso de un emperador a otro y, la única salvedad de una ceremonia a otra, fue dejar constancia del carácter machista de esta sociedad en la que estaba prohibida la asistencia a la ceremonia del género femenino.

Pero esta vez, estábamos dispuestos a ver salir al recién estrenado emperador y su esposa del palacio. En los alrededores había bastante gente, pero tampoco algo abrumador. Parte del jardín estaba vallado para dejar paso al coche del emperador con su escasa comitiva y la gente paseaba por allí, todo bastante aburrido. Asique decidimos, sin éxito, buscar a Mavi Doñate, la corresponsal de Asia-Pacífico de TVE1, que era la que retransmitía la noticia para España.

De repente, vimos una larga cola, de esas que les encanta hacer a los japoneses, sin sentido, en un lado del parque del palacio, ¿para qué será? Una hora más tarde vimos que esa cola era la que colocaba la policía en las vallas para estar más cerca cuando saliera el coche. Donde nosotros nos habíamos puesto, como no habíamos hecho cola, nos echaron.

Los japoneses van como los rebaños. Nosotros decidimos irnos para otro lado, en el que había vallas, pero no gente. Conclusión: también estuvimos en primera fila para saludar a nuestro flamante emperador.

Os tengo que hablar de las medidas de seguridad: NULAS!!!. Solamente había un coche de policía para los miles de personas que nos encontrábamos allí.

En la zona en la que nos encontrábamos nosotros, delante de nuestra valla, por donde iba a pasar el coche del emperador, había un banco para sentarse con una bici aparcada y una mochila (en occidente sería algo muy sospechoso), que cuando la vimos nos quedamos perplejos!!!! ahí puede haber una bomba!!!! Pues ellos tardaron 25 minutos en darse cuenta de que eso estaba allí. Se acercaron dos policías tranquilamente, abrieron la mochila, sacaron todo y como no había bomba, cuchillos, ni explosivos, lo volvieron a meter en la mochila y, allí se quedó. Después de otros 25 minutos, aparecieron  dos policía con dos perros. El perro olfateó, no detectó nada y, para sorpresa, creo que solo nuestra, allí se quedó la mochila (la bici que a su juicio, les pareció más peligrosa, la retiraron).

 

Después de tantas “medidas de seguridad”, el emperador salió de su palacio, ahora sí, acompañado de hasta ahora, la llamada “princesa triste”, que desde hoy es la emperatriz Masako.

Y, así, quedó inaugurada la era Reiwa, con sus personajes de cuento: emperadores, emperatrices y su princesa triste. Claro que no me extraña que esté triste. Una mujer, académicamente preparadísima, que habla 5 idiomas, queda relegada a ser la madre del futuro emperador de Japón y, para más INRI, solo tienen un descendiente, además niña, que no puede reinar y tus suegros te lo llevan echando en cara durante 18 años.

Cómo anécdotas os diré, por un lado, que tenemos una amiga japonesa que durante la época de la universidad jugaba al tenis con el actual emperador (no pudimos sonsacarle nada él, claro!) y, por otro, que cómo cualquier gobierno que se precie en estos tiempos, se han gastado en estos festejos, 3 veces más de lo que habían presupuestado.

Y, con esto me despido, hasta el siguiente post, que será el penúltimo antes del verano. Ya huele a playa, piscina y amigos.

 

 

 

 

 

 

 

Escrito por

Trato de contar en mi blog, la experiencia de nuestra vida en Tokyo, desde mi punto de vista personal, no como una guía de viaje, sino cómo nos sentimos en un país y una cultura tan diferente a la nuestra e intentar despertar el espíritu aventurero, de quién lo tenga un poco dormido.

2 comentarios sobre “Coronación Emperador Naruhito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s